Thursday, March 10, 2005

"Enchufados" a Internet: la llegada del PLC

Hace tiempo que se oye hablar del impulso que la llegada del cable de fibra óptica iba a generar a la hora de utilizar Internet. Se han invertido grandes cantidades en infraestructuras y sobre todo, se han amasado fortunas especulando en bolsa con meras expectativas de negocio, creando y cerrado empresas en tiempo récord, y lanzado campañas de publicidad que promocionaban servicios que no se ofrecían. Frente a esto, se encuentra el ilusionado usuario, harto de esperar para poder disfrutar de acceso a Internet y servicios on-line de alta velocidad, desengañado por la burla -otra más- de Telefónica y su ADSL. Sin embargo, parece que el horizonte se despeja, aunque nadie podía sospechar que la solución ya la teníamos en casa: el cable... pero del tendido eléctrico.

Cuando Thomas A. Edison inauguró a finales del S. XIX el primer suministro de luz eléctrica de la historia en Nueva York –que inicialmente contaba con 85 abonados–, no imaginaba las posibilidades que dos siglos después podría tener la corriente eléctrica: Internet, telefonía, seguridad, teleasistencia y videoconferencia, entre otros. Se trata del PLC, que se corresponde con las siglas de Power Line Communication. Esta nueva tecnología posibilita la transmisión de voz y datos a través de la red eléctrica existente, convirtiendo cualquier enchufe de la casa en conexión potencial a todos los servicios de telecomunicación. En otras palabras, permite acceder a Internet a través de la corriente eléctrica sin necesidad de usar las líneas telefónicas, teniendo un punto de acceso a Internet en cada enchufe. Se integra, de este modo, en una sola red cuatro señales: Internet, telefonía, televisión y energía eléctrica.
Ha sido una tecnología usada desde hace tiempo para comunicaciones que utilizaban pequeños ancho de banda. Después de años de investigación, esta tecnología salta ahora al mercado de las telecomunicaciones.

La idea de utilizar el cable eléctrico para la transmisión de información no es nueva. Al principio, el PLC se limitaba al control de las líneas eléctricas y a la transmisión a baja velocidad de las lecturas de los contadores. Posteriormente serán las propias empresas eléctricas las que empiecen a usar sus propias redes de electricidad para la transmisión de datos de forma interna. Serán los avances tecnológicos los que vayan permitiendo alcanzar una mayor velocidad en la transmisión de datos PLC -de hasta 135 Mbps–, lo que posibilita la transformación de la red eléctrica en una auténtica red de banda ancha. Surge así la alternativa al cable, a la fibra óptica y al ADSL.

Las ventajas no son pocas: no sólo el acceso a Internet desde cualquier enchufe de la casa, sino la simetría del torrente de bits en la subida y bajada de información –para los que acostumbran a compartir archivos–, con una cobertura que alcanza prácticamente todo el territorio nacional, sino también uso de la infraestructura existente -sólo se requiere el módem-, facilidad en la instalación, etc.
En el origen de esta nueva forma de comunicar está la compañía eléctrica israelí Nisko, desarrolladora del protocolo NISCOM de PLC. Otras empresas también se han puesto a la cabeza de la lucha por el mercado, como son las alemanas RWE y Polytrax y la japonesa Hitachi.
En España, en octubre de 2003, la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) concedió a las tres grandes eléctricas -Endesa, Iberdrola y Unión Fenosa- la licencia C1 para explotar sus redes, a partir de la cual realizaron diversas pruebas. De estas tres empresas que lograron tal licencia, sólo dos, Endesa e Iberdrola, han iniciado una tímida explotación comercial.
La situación en el mercado de la explotación de este sistema se encuentra en un periodo de calma, que precede a más calma. Endesa llevó a cabo un prelanzamiento comercial en Barcelona y Zaragoza de la mano de Auna, en el que se trataba, sobre todo, de evaluar los posibles problemas técnicos y medir el nivel de satisfacción entre los clientes. Unión Fenosa las llevó a cabo en Alcalá de Henares, Madrid y Guadalajara. Pero será Iberdrola la que apueste más por esta nueva tecnología.
Tras las pruebas, las eléctricas están en la fase de definición de sus respectivas estrategias. Todas comparten un punto muy claro: quieren una progresión lenta y controlada en el número de líneas. Endesa, por su parte, estudia varias opciones, entre las que destaca un posible lanzamiento comercial a clientes domésticos, pero también la posibilidad de delegar la explotación en terceros como ha hecho hasta ahora a través de Auna. Finalmente, cabe la posibilidad de que el despliegue se realice sólo bajo demanda, es decir, a expensas de peticiones de terceros. A la espera de la toma de una decisión no se están comercializando nuevas altas. También Unión Fenosa está en plena pausa técnica: tras las pruebas realizadas, la empresa se encuentra en pleno proceso de elaboración del plan de negocio y está en conversaciones con Auna de cara a un posible lanzamiento comercial que todavía no está decidido. La tercera en discordia, Iberdrola, es quizá la que más apuesta por la tecnología PLC: aunque el proceso de implantación está siendo muy progresivo, ya se puede contratar en varias zonas de las comunidades de Madrid y Valencia, y el área de cobertura se va ampliando casi cada mes.
La nueva tecnología ha despertado sobre todo expectación entre los internautas. Los factores que determinan esta curiosidad son el lento avance de la cobertura y la escasa implantación hasta el momento. Pero no todo son alabanzas al PLC. También hay quejas, aunque escasas y en relación con la resolución de problemas técnicos por parte de las distribuidoras en la fase de pruebas. También hay que reseñar los problemas de parpadeo de la señal, interferencia de otros aparatos como las bombillas de bajo consumo o el mal funcionamiento de algunos módem. Las quejas más serias vienen del colectivo de radioaficionados, que temen que la generalización del PLC conlleve interferencias en el espectro radioeléctrico que impidan sus actividades. Aunque la red eléctrica es simétrica y cerrada, con un nivel de radiación particularmente reducido, las redes domésticas presentan grandes bucles y ramas abiertas que actúan como una enorme antena extendida por toda la ciudad. A pesar de todo esto, no se puede negar la evidencia: el PLC supone una alternativa a las tecnologías ya implantadas y, en cierta manera, rompe el monopolio de Telefónica en relación al ADSL. Pequeños pasos. Lo importante es no parar de caminar... hacia el futuro.

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